El refugio o cueva subterránea que presentamos -diseñado, proyectado y construido por
Arché Taller-, emplazado en una finca de la provincia de Aragón, ha sido realizado siguiendo los dictados y las reglas armónicas, que han persistido en la historia de la arquitectura a lo largo de tantos siglos, y que lejos de parecer arbitrarias son el resultado filosófico y estético de un orden en la naturaleza y en el cosmos, todo lo cual llega a conformar la
arquitectura bioclimática.