Sin embargo, una lámpara halógena normal sigue siendo más ecológica que una lámpara incandescente porque tiene una vida útil más larga y da más luz. Esto es debido al llenado halógeno dentro de la ampolla que devuelve el wolframio evaporado por el filamento y aumenta así su eficiencia. a pesar de ello, las bombillas halógenas normales siguen rresentando un rendimiento energético bajo. De hecho incluso las bombillas halógenas de bajo voltaje convencionales y las bombillas de gas xenón que la Unión europea propone como alternativas a la bombilla incandescente convencional tienen un etiquetado energético de clase C y, por lo tanto, se prohibirán en el 2016.
Hoy en día, la única alternativa es la llamada bombilla halógena más avanzada y por lo tanto, más ahorradora, como las lámparas halógenas Osram Energy Saver,q ue permiten ahorrar entre el 30% y el 65% de energía debido a un recubrimiento infrarrojo especial de la ampolla de la lámpra que devuelve la radiación térmica al filamento y permite que tenga una etiqueta energética B.
Fuente: Energías Renovables, noviembre 2009